Periodoncia Biológica
La periodontitis es la inflamación cronificada de todos los tejidos que rodean al diente. Es decir, la encía, (mucosa que recubre el interior de la boca), el ligamento periodontal (que une el diente al hueso y a la encía), y el hueso de los maxilares.
Cuando esta inflamación se mantiene en el tiempo, estos tejidos se degeneran y poco a poco van desapareciendo, produciendo sangrado, recesión de encías, infecciones, movilidad dental y mal aliento, hasta la pérdida del diente.
Por eso se dice que es una enfermedad degenerativa. Es una enfermedad compleja y multifactorial donde la disbiosis, que es el desequilibrio de las bacterias de la boca, juega un papel fundamental. Esto sería, por ejemplo, la falta de cepillado o la respiración oral. Otras causas que pueden desarrollar una periodontitis son las maloclusiones, es decir, cuando la mordida es incorrecta; la mala alimentación o el estrés sostenido en el tiempo.
Su tratamiento es imprescindible ya que afecta la salud general de manera silenciosa, por ser un factor de riesgo importantísimo para el desarrollo de otras enfermedades crónicas graves como el Alzheimer, la diabetes tipo II, el Parkinson, las enfermedades cardiovasculares o la artritis.
La Periodoncia biológica, no solo se limita a los protocolos periodontales establecidos en la consulta, sino que ayuda al sistema a reequilibrar la buena microbiota oral mediante un tratamiento sistémico que implica cambio de hábitos, tratamiento oclusal, alimentación, suplementación, gestión del estrés e higiene del sueño.