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Fitoterapia

fitoterapia

Desde tiempos inmemoriales, los humanos han usado las plantas para beneficiarse de sus propiedades sanadoras tanto para el cuerpo como para el alma: desde una cataplasma de consuelda para una torcedura, unos vahos de eucalipto para la congestión o los sahumerios de incienso en las iglesias o templos para conectar el espíritu con Dios.

La fitoterapia en cualquiera de sus formas (comprimidos, perlas, tinturas madre, pomadas, enjuagues) es una herramienta básica de la odontología integrativa.

Usadas con conocimiento y regularidad, las plantas pueden prevenir y tratar problemas comunes, pudiendo así prescindir, siempre bajo supervisión, de muchos medicamentos alopáticos que pueden tener efectos secundarios.

Algunos ejemplos de Fitoterapia

  • Caléndula: Tiene gran poder antinflamatorio y cicatrizante. Por eso, usada en forma de aceite de maceración o pomada, es una gran aliada para el postoperatorio de los tratamientos periodontales.

 

  • Orégano: tiene propiedades antimicrobianas, antinflamatorias y antisépticas bucales. En forma de aceite esencial, ayuda a mejorar procesos infecciosos leves.

 

  • Clavo de olor: Potente analgésico y eficaz en el tratamiento de los hongos orales.

 

Estas y muchas otras, solas o asociadas a otras medicinas de la Tierra como la arcilla o el agua de mar ayudan a la mejora de la salud. Estos tratamientos alternativos, si se hacen desde el conocimiento y desde la relación de confianza odontólogo paciente, dan excelentes resultados.