Sobre mi propósito

Hola,

Soy Claudia Vázquez Martín. Mujer, madre, amiga, danzante de la vida. Siento que tengo una vida privilegiada y lo agradezco cada mañana al despertar.

 

Acabo de cumplir 49 años. A pesar de mi edad, no me siento mayor, pues tengo aún muchos sueños por cumplir. Soy curiosa, independiente, aventurera, y perfeccionista pero también algo dispersa, impaciente, seria e incluso a veces gruñona. Amo los animales y las plantas.

 

Desde pequeña he querido ser dentista: me fascinó como unos aparatos cambiaban mis dientes torcidos.

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Siento una gran gratitud hacia mis padres por regalarme una educación universitaria fuera de casa, que me permitió no solo aprender odontología sino también lo que es vivir fuera del nido familiar.

 

Mi profesión me ha llevado a muchos sitios: A la Facultad en Madrid, a iniciar mi vida laboral en Londres, a un Máster de Estética y de Terapia Neural y Odontología neurofocal en Barcelona, a una Pasantía en prácticas en un centro de medicina integrativa y odontología Neurofocal en Cali, Colombia, a diferentes proyectos de asistencia y promoción de Salud bucodental en Argentina, Nicaragua, México y Grecia, y a colaboraciones profesionales en Santander, Ciutadella de Menorca… Y ahora a Girona, donde me estoy enraizando.

 

También he sido profesora invitada durante 4 años del Máster de Terapia Neural y odontología Neurofocal impartido por la UB. Siempre me ha gustado la docencia y la divulgación. He colaborado con varios proyectos (Odontología solidaria, 1001dents, Dentist4Refugees) donde me he dedicado a dar herramientas a las personas para ganar autonomía y tener soberanía sobre su salud bucodental y por ende, sobre su salud general.

 

Conocer tantas odontologías me ha llevado a buscar el origen de los problemas que tenía que resolver y a darme cuenta que había muchas más repuestas de las que me ofrecía la academia odontológica convencional. He estudiado muchas otras formas de odontología, lo puedes ver, si quieres, aquí. Lo que siento que he conseguido es poder desenfocarme de los 2 cm² del diente para mirar, además, el ecosistema humano en el que este diente habita, y a su vez, contextualizarlo en el ecosistema familiar y social en que se encuentra.

 

Enfoco mis energías en darle herramientas al cuerpo para que encuentre SU mejor manera de curarse, desde el marco de la boca. Esas herramientas pueden ser sustituir un empaste metálico por otro de resina sin monómeros disruptores hormonales, recuperar la función respiratoria nasal, recetar un aceite esencial o unos gránulos homeopáticos para remediar una inflamación, proponer una dieta détox para preparar el cuerpo para una cirugía o ayudar a tomar conciencia de una emoción que produce problemas de repetición en algún diente.

 
Una odontología diferente es mi alter ego

«Una» porque pienso que hay muchas odontologías, y la mía es sólo una más, ni mejor ni peor, porque depende de MI mirada.

 

«Odontología» porque es el punto de partida, la boca, por lo que se me acercan las personas, para que las pueda acompañar en su proceso hacia la salud.

 

Y, «diferente», porque no se parece a las consultas odontológicas convencionales: no huele igual, prima la escucha y no la intervención, es mínimamente invasiva y tiene en consideración las relaciones que existen entre la boca, el resto del cuerpo y el ecosistema donde se habita.

 

Me gusta decir que hago odontología integrativa para el cuidado holístico de la salud.